
El sol ha dejado de salir, ha decidido abandonar estas tierras y dejarnos a merced de la lluvia y el viento. Las flores se han olvidado de nacer en estos parajes. Todo lo que alguna vez nos pudo resultar bello solo es vago recuerdo en la memoria. El fango nos llega hasta las rodillas. La sangre de nuestras heridas se derrama por nuestros cuerpos. El dolor de los caídos es expresado en llantos acallados por los gritos de la batalla.